21 de diciembre de 2018

Y cuando crees que hay pocas cosas que puedan sorprenderte, llega la cena de Navidad de Somnis.

Hola, soy Eva Redes, que es como por aquí (Somnis) se me conoce, porque claro, si tu jefa se llama Eva tu pasas a ser directamente "la otra". Además de esto, soy la que está detras de todo (o casi) lo que lees tanto en este blog como en la página de Facebook, aportando mi granito de arena.

Estoy segura de que con el título del post te he dejado claro de qué voy a escribirte hoy. Qué por cierto, esta es otra novedad, ¡¡ hoy es mi turno !!, hoy me han dado total libertad para escribir el post a mi manera y desde mi experiencia. Os aseguro que sobrevivir a la Cena de Navidad de Somnis es toda una experiencia.

Bromas a parte, este es el tercer año que asisto al “Evento del Año en Somnis” y la palabra que mejor resume la experiencia es SORPRENDENTE. ¿Sabes porqué? Porque cada año trata una temática diferente y bajo ese escenario, todo lo demás va a ser una sorpresa.

¿Entramos en materia?, ¡¡ vamos !!.

A comienzos del mes de diciembre empieza a anunciarse a través del grupo de Facebook a bombo y platillo, la fecha de lo que ya hemos bautizado el “Evento del Año en Somnis”. A partir de este momento se abre la veda para que todos los Somniador@s, oferten temáticas para la fiesta.

Una semana antes se cierran las votaciones y la opción más votada es la que sale elegida. Todo muy democrático.

Este año la opción ganadora ha sido "Una Boda Atípica" ¡¡ ojo !!, atípico y Somnis, Somnis y atípico, son "Boda" hubiese sido bastante, jajajaja...

Ahora ya sabes de lo que tienes que ir disfrazado ese día. Para todo lo demás, no tienes ni idea de lo que va a pasar.

Es aquí cuando las “maquiavélicas cabecitas pensantes” de la “oficina”, ponen en marcha la maquinaria, organizando cada año un “juego” diferente que va a ser el hilo conductor de la velada. Un juego del que nadie sabe nada y en el que TODOS vamos a participar (Obligatorio).


Y con esta incertidumbre un año más, llegué a la noche del Evento del Año en Somnis. Allí estaba yo, en el lugar indicado a la hora prevista, con mi disfraz y mi cara de “A ver que se han inventado éstas esta vez”. Este año no me compliqué mucho con la indumentaria, decidí ir de fotógrafa de boda, así es que solo necesité mi cámara (a las fotos me remito).

Saludos, besos, abrazos y Paula que se acerca con una cajita que contenía chapas (tipo pin): "Elige una", miro y todas tenían dibujos que al principio no entendí muy bien... hasta que tuve la mía en las manos... eran posturas del Kamasutra ¡¡¡ Diso, la hemos vuelto a liar !!!. Ahora se porqué no podría ser animadores en la vida ¡¡ mi vergüenza me puede !! .




En la trasera de la chapa había un número que correspondía a otra chapa igual a la mía, es decir, a mi “pareja de... ¿baile?”

Por tanto, la primera fase del juego era encontrar a mi “pareja” y después de la cena ya veremos a ver de qué va todo esto de las chapas y el kamasutra. No hacía falta ser muy avispada.

La cena fue rápida y amena como siempre, porque de lo que se trata aquí es de jugar. Mientras cenas todo el mundo intentando encontrar a su homónimo, risas, cachondeo y muchos reencuentros de compañeros.

La verdad es que algunos disfraces eran realmente divertidos y con mucho ingenio: tuvimos "el anillo de boda", "el ramo de novia", el "coche de recien casados", amigas de la novia que aún no habían teminado la despedida....




Mientras tanto y esto es típico todos los años, en una tablón cada uno debemos votar 4 categorías:
(1) el Mejor disfraz, (2) el peor disfraz, (3) el más sexy (4) el mejor compañero.
Los ganadores tendrán una mención especial al terminar la cena y un obsequio. ¡¡ Esto mola !!




¡ Comienza la parte dura del juego ! “Atención, se van a nombrar a 2 parejas (sus números) y van a subir al escenario para ¡¡representar la figura de su chapa !!, la pareja más aplaudida será la ganadora”.  Así hasta 5 parejas en total...

Mi única escapatoria era ser el resto de 15 parejas que no íbamos a poder participar. Cada vez que sacaban un papelito con el número afortunado, el corazón me latía a 1000 por hora… Eso sí, me reí como nunca viendo las “actuaciones” de los que participaron.

Cuando todo acaba, te das cuenta de que no importa el juego, lo importante es cómo el juego hace que TODOS los que estábamos allí participamos e interactuamos unos con otros. No es una cena para sentarte a la mesa y conversar con los que tienes al lado, es una cena para estar activo y en vilo hasta el último momento.

¿Tenía razón o no? el Evento del Año en Somnis es toda una experiencia.